La Pascua de resurrección representa la resurrección de Cristo/Osiris/Ordmuz/Vishva Karman, y dentro del culto pascual se haya contenido algo que podría expresarse con las palabras: "se intuye la presencia del Redentor Cósmico"; la presencia del Salvador que de acuerdo al cristianismo filosófico quiso subsanar la Tierra, pues Cristo (o como se le conozca) sería el gran terapeuta de la humanidad y a él se le debería encomendar todo lo que es conocimiento, sabiduría y práctica con respecto a la virtud curativa.En la fiesta de pascua se celebra entonces la obra natural de Cristo y de su arcángel Rafael/Hermes/Mercurio quien con el poder de Cristo trabajaría en la naturaleza (macrocosmos) y en el Ser humano (microcosmos), específicamente en todo el sistema respiratorio dándole orden y bendición. Viviendo en cada aliento, en todo aquello que de los pulmones pasa al corazón y desde el corazón a través de la circulación sanguínea a todo el ser humano.
Mientras que en la primavera la influencia de Rafael es cósmica en el otoño se acentúan y penetran en el respirar humano. Es por esto que la imagen cósmica de la Pascua de resurrección se complementa con la imagen de Rafael como el mensajero terapeuta para la humanidad.
Existe un conocimiento antes oculto que indicaba que todas las fuerzas terapéuticas residen originariamente en el sistema respiratorio y quien realmente comprenda la respiración en todo lo que ella abarca, conocerá como las fuerzas terapéuticas que obran en el interior del ser humano y también en la naturaleza. Este saber estaba presente en los grandes médicos de la antigüedad, entre ellos, Hipócrates y Galeno, quienes sabían que la vida espiritual interior resultan de la metamorfosis superior de la terapia.
De acuerdo a este conocimiento una sustancia tiene un efecto curativo sanador porque está en camino hacia el espíritu, y se conoce el efecto curativo cuando se conoce en que forma tal substancia curativa está en camino hacia lo espiritual. Este espíritu no actúa directamente en lo físico sino a través de la fuerza terapéutica.
Y así, cada año el compromiso y la influencia de Cristo y su enviado Rafael es reavivada y se deja sentir en el ritmo y ciclo anual de la vida, de la naturaleza y es nuestra responsabilidad que sea parte y reviva también en la cultura.
Referencias:
+ La imaginación de Pascua de Resurrección (R. Steiner)
+ Imagen cósmica de los arcángeles. R. Steiner. Dornach, 13 de octubre de 1923.

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