jueves, 12 de junio de 2008

Filósofos héroes del Grial


La filosofía de Sócrates nos invita al recto actuar -aún a costa de la propia vida-, la de Platón nos señala la existencia de un mundo espiritual al que todo hombre libre puede aspirar. Aristóteles nos muestra el camino del pensar aplicado a resolver los problemas de la sociedad.

2 comentarios:

Cáliz del Grial dijo...

El filósofo Sócrates, en la Antigua Grecia, afirmaba que sólo el profundo conocimiento de sí mismo permitía al hombre descubrir el sentido de su vida, pues en el alma humana residía la clave de aquel motivo para lo cual está en el mundo. De no ser así, la vida para el hombre se torna oscura y extraña, condenándose a soportar lo que el destino le depare... sin entender por qué.
Sin embargo Platón sintió la fascinación por un tipo de realidad a la que desde lo mas íntimo de nuestro ser aspiramos. Profundamente insatisfechos en nuestra condición de "prisioneros de la caverna" o “prisioneros de nuestra condición física y psicológica y social” aspiramos a otra vida más plena y afín a nuestro ser esencial.
Mientras que Aristóteles nos dice: "Se debe filosofar o no se debe filosofar; pero para decidir no filosofar es también siempre necesario filosofar; así, pues en cualquier caso filosofar es necesario". Llevándonos de este modo a pensar y reflexionar todo. Para Aristóteles, ser hombre es sobrepasar de alguna manera la humanidad en nosotros, pues el acceso a la vida contemplativa está más allá de la condición humana y el hombre accede a ella "en tanto que hay en él algo de divino".

Abogado dijo...

Buen comentario Caliz, Aristóteles pensaba que en el intelecto del hombre había algo de naturaleza divina, le llamaba el intelecto activo y las ideas o "eidos" que el filósofo encontraba no son sino pensamientos divinos. Claro está cuándo filosofa sobre cuestiones trascendentes. Platón introduce en occidente el concepto de la inmortalidad del alma y de la existencia prenatal y postmortem, y que el alma se puede espiritualizar con la filosofía y la moral. Sócrates se sacrifica y toma la cicuta para demostrar que hay que seguir el camino del bien y de la consciencia moral ante todo.